Dermatitis atópica

El 20% de los niños entre 0 y 6 años sufren dermatitis atópica

La Dermatitis Atópica se ha convertido en un problema de salud pública en los países desarrollados, donde en los últimos años, ha aumentado considerablemente su prevalencia. Se caracteriza sobre todo por la sequedad de la piel, por el intenso prurito o picor y por la aparición de lesiones e incluso descamación. Se trata de la enfermedad crónica de la piel más frecuente en los niños. 

Los datos en España son cada vez más llamativos: el 3,4 por ciento de la población general la padece. El 60 por ciento de esos casos son infantiles, y de esos niños, el 19,1 por ciento tienen entre 0 a 5 años. Para que os hagáis una idea, en 2016, por ejemplo, nacieron más de 410.000 bebés en nuestro país. Estadísticamente, 82 mil de esos niños, sufrirán este problema en algún momento, antes de cumplir los 6 años.

¿Cuál es la causa de la dermatitis atópica?

Es curioso que esta enfermedad, al contrario de otras, tenga mayor incidencia en países desarrollados. Sin embargo, tiene mucha lógica si pensamos que se debe a factores como la alimentación, la contaminación, pero también a agentes tan cotidianos como las prendas que utilizamos. Aunque no hay una causa clara y definitiva que la provoque, se relaciona a la dermatitis con las alergias. De hecho, la piel atópica forma parte de lo que se considera “marcha atópica” o “marcha alérgica” y suele estar presente en personas que desarrollan otras enfermedades relacionadas con las alergias, como pueden ser la rinocojuntivitis, el asma, intolerancias y alergias alimentarias y a los inhalantes. Los factores hereditarios influyen, pero también los ambientales y el modo de vida. En occidente, la higiene y la vacunación nos protegen de muchas enfermedades, pero también existe la hipótesis de que han contribuido a “debilitar” el sistema inmunológico, y a confundirlo. También es cierto, que la alimentación es cada vez más industrial, menos sana, y la contaminación ambiental va en aumento, algo que también afecta y debilita a nuestra piel. 

Sea como sea, la realidad es que la dermatitis atópica es muy frecuente, y afecta a la calidad de vida de quien la padece. Y si tenemos en cuenta que los lactantes y los niños de hasta seis años, son los que más la sufren, tenemos que poner todo de nuestra parte para aminorar sus síntomas, ya que, aunque en ocasiones la dermatitis se va con la infancia, mientras está presente no tiene cura definitiva. Existen infinidad de productos farmacéuticos dirigidos a tratar los síntomas y brotes de esta enfermedad. Sin embargo, ninguna marca textil se ha preocupado de dar respuesta completa a esta problemática.

¿Cómo afecta la ropa cuándo hay dermatitis atópica?

La ropa está en contacto con la piel, y por tanto importa mucho. Cuando la piel sufre una inflamación está sensible ante cualquier agente externo. El roce con determinadas fibras, hilos y etiquetas, puede hacer que se irrite mucho más. Pero no solamente eso. Cualquier material desprende una serie de químicos, según su composición o los productos utilizados en su elaboración. Teniendo en cuenta el perfil alérgico de quien padece dermatitis atópica, es muy importante que la ropa desprenda el menor número posible de sustancias que puedan resultarles nocivas. Por eso, utilizar fibras naturales, y confiar en certificados de calidad que regulen el uso de sustancias nocivas, es tremendamente importante. 

En otra publicación explicaremos cómo debe ser la ropa para bebés con piel atópica, y para todas aquellas personas que la padezcan. Porque el tema da para más de lo que imaginan. 

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